Esa ternura inocente me perfumó el alma,esa charla con la tía donde el problema era si ya tenía flores es un recordatorio para nosotros, los grandes, de que nos estamos ocupando de cosas sin importancia. Gracias, Agus, yo también me voy a ocupar de mi jardín. Sos un pequeño sabio, te quiero mucho !
Vil
martes, 11 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario